El parate obligado del torneo Apertura desató una serie de problemas para los clubes principalmente en el tema de ingresos, esto motivó a dar sugerencias sobre un posible análisis en el tema salarial de los jugadores, aspecto que de inmediato desató críticas por parte de Fabol y algunos jugadores, convirtiéndose este tema en la “manzana de la discordia” entre ambos bandos, situación que sin duda debe ser puesta en tapete una vez que concluya la época de cuarentena.

Es probable que este viernes se realice la reunión de consejo Central de forma virtual

A falta de 15 días para que se cumpla con el tiempo establecido por el Gobierno Central para asumir las medidas preventivas por el coronavirus, en el fútbol boliviano uno de los temas que se analiza es como se realizará la reanudación del torneo Apertura y en qué periodo, aspecto ligado de la carga económica que representa para los clubes el estar varados sin tener ingresos fijos.

Es una situación bastante suigéneris que se da a nivel mundial, la paralización de la “redonda” a nivel global es un hecho que casi nunca se dio en los últimos 50 años y por ende tema que obligó a algunos campeonatos de renombre mundial a tomar medidas, en este caso la rebaja de salarios que se da en coordinación con sus jugadores, ejemplos claros como el fútbol inglés, la liga italiana y el torneo español son algunos de los casos,

En Bolivia se empezó a tocar este tema desde las últimas semanas bajo dos ópticas, por parte de los clubes y la propia Federación Boliviana de Fútbol (FBF), con la necesidad de plantear una propuesta para que los jugadores puedan rebajar sus salarios correspondientes al mes de marzo y/o abril.

Esta alternativa desató una serie de críticas por parte de los jugadores y sus representantes teniendo a David Paniagua de Futbolistas Agremiados de Bolivia (Fabol) como el portavoz que en más de una ocasión señaló que en conversación con los capitanes de los equipos se decidió que no se permitirá ningún tipo de rebaja ya que los jugadores están cumpliendo con su contrato al entrenar en sus domicilios.

La realidad es que este tema se lo tocará a fondo una vez que pase el periodo de cuarentena y se establezcan las fechas de cuándo podría retornar el fútbol a Bolivia, tanto dirigentes y jugadores deberán sentarse en una mesa para ver cuál es la mejor opción para no perjudicar los intereses de unos y de otros.