El estadio “Jesús Bermúdez” tiene múltiples observaciones por parte de los dirigentes internacionales que regentan el fútbol, desde el cambio de césped, mejoras en la iluminación y el drenaje, son varias las tareas pendientes que tienen las autoridades locales para modernizar el escenario deportivo, tema que debería ser encarado en este tiempo de cuarentena donde el campo deportivo esta sin ninguna actividad.


Los últimos torneos internacionales de los cuales fue participe el plantel de San José, demostraron que el principal escenario de la ciudad tiene varias falencias y cada año será más complicado avalar este espacio para Copa Libertadores y Copa Sudamericana, ya que dichos eventos están sujetos a disposiciones estrictas de la Conmebol.
Es por ello que ahora se plantea que el principal escenario deportivo pueda estar sujeto a un proceso de modernización haciendo énfasis en los aspectos más urgentes como cambio del césped, modificación de la pendiente, traslado de casamatas y mejoras en el alumbrado público.
Dichos trabajos de necesidad no se los podía cumplir en gestiones pasadas debido a que el “Bermúdez” estaba en constante actividad deportiva, principalmente por los partidos de San José, Copa “Simón Bolívar” y otros, bajo esa excusa las autoridades fueron difiriendo labores que son necesarias.
Las primeras alertas sobre una necesidad imperiosa de modernizar el “Bermúdez” se dieron en el 2018, cuando el “santo” jugó el partido de vuelta por Copa Sudamericana ante el elenco de Nacional de Ecuador, ese 22 de febrero, horas antes del cotejo cayó una torrencial lluvia que evidenció que el sistema de drenaje del campo de juego no funcionaba adecuadamente, eso influyó en el encuentro y el “santo” no logró su clasificación a la siguiente instancia.
Un año más tarde, San José volvía a la escena de Copa Libertadores después de casi cinco años, con la premura del tiempo se cumplió una inspección del escenario deportivo por parte de una empresa brasileña contratada por Conmebol el cual en su informe dio a conocer aspectos fundamentales, como el cambio de lugar de las casamatas, la modificación de la pendiente del campo de juego, la mejora del gramado y el aumento de luminosidad en el estadio, al no cumplir con estos aspectos, el club orureño tuvo una sanción económica por ser arrendatario del espacio deportivo y organizador del cotejo.


Un año más tarde nuevamente San José clasificó al torneo de Copa Libertadores, pero las observaciones de la Conmebol eran las mismas, por la premura del tiempo las autoridades departamentales solo se limitaron a cumplir un trabajo en el césped quitando el trébol, aunque dichas labores no concluyeron en el tiempo establecido.
Todo esto demuestra que el principal escenario deportivo necesita de una urgente refacción que se debe aprovechar el tiempo de cuarentena para cumplir con algunas tareas para cumplir con las exigencias de Conmebol, lastimosamente el poco presupuesto destinado al deporte impide al Servicio Departamental de Deportes (Sedede), realizar los trabajos de forma directa y se debe esperar la aprobación de un proyecto especial para encarar todos estos trabajos.