Con dos meses de suspensión de actividades, la situación del baloncesto orureño se torna más complicada tomando en cuenta que aún no concluyó la temporada 2019, a eso se suman los torneos nacionales que quedaron en suspenso y las ligas deportivas, todo esto hace presumir que, en caso de retornar a las actividades normales, se tendrá una saturación de torneos en esta disciplina deportiva.


En los últimos años, los torneos organizados por la entonces Asociación de Básquetbol Oruro (ABO), hoy Asociación Municipal de Básquetbol Oruro (AMBO) tuvieron la dificultad de no concluir en la misma gestión y los partidos pendientes se los iba arrastrando hasta el siguiente año.
En la temporada 2019 se pudo minimizar este efecto y concluir en el tiempo adecuado con las categorías menores, el conflicto social suscitado en octubre provocó un retraso en las demás, las divisiones formativas tuvieron que ser clausuradas sin terminar los encuentros, esto por el tema de las vacaciones de verano, en tanto que, las categorías Juvenil y Mayores aún continuaban en competencia.
Hasta marzo ya se quemaron varias etapas de los campeonatos restando sólo las semifinales y finales de las categorías Honor, Ascenso y Juvenil, las medidas preventivas emanadas ante la llegada del Covid-19 dejaron en statu quo la culminación de la temporada.
Ya pasaron dos meses de la suspensión de toda actividad deportiva en el país y esto supone un problema para la asociación municipal toda vez que al no concluir con la temporada 2019 y el no inicio del calendario 2020, se deben analizar alternativas sobre el futuro de los campeonatos locales.
Una de las alternativas que se manejaba fue la de declarar por concluida la gestión 2019 para abocarse directamente a la planificación del torneo 2020, aspecto que aún no fue oficializado.