Con el objetivo de cumplir con los protocolos de salud emanados por la FBF y precautelando su infraestructura, la dirigencia de San José comenzó con los trabajos de adecuación en el complejo deportivo “Húngaros del 55” donde se utilizará los ambientes que se encuentran debajo de las graderías, mismo que no quisieron ser utilizados por la anterior administración.

Para el retorno a los entrenamientos, el complejo «Húngaros del 55» deberá estar adecuado con las medidas de bioseguridad

La Federación Boliviana de Fútbol (FBF), días atrás emitió un documento haciendo conocer cuáles serían los protocolos a tomarse en cuenta para que los clubes puedan retornar a los entrenamientos en un futuro próximo, dentro de estas medidas también está la parte de infraestructura y la adecuación de ambientes para cumplir con las medidas de bioseguridad para que los integrantes de un club estén protegidos contra el Covid-19.

En ese marco, la dirigencia del club “santo”, anticipó el pasado lunes que se iniciarían con algunos trabajos para cumplir con el documento de protocolo, en un primer diagnóstico se pudo evidenciar que los ambientes ubicados debajo de las graderías se encuentran en un estado de deterioro sin siquiera haber sido usados, cabe recordar que la administración de Wilson Martínez no quiso usar estos ambientes arguyendo que estaban mal construidos, en su lugar realizó una nueva edificación que se quedó a medias y ahora todo esto representa una dificultad.

También se vio que dichos ambientes sufrieron destrozos por parte de desconocidos que aprovechando que el complejo no tiene muro perimetral, ingresaron a algunas oficinas y las utilizaron como cuartos para consumir bebidas, se robaron algunos implementos de los sanitarios e incluso ocurrió un incendio el pasado 15 de marzo donde se perdió documentación del club correspondiente a gestiones pasadas.

Al respecto, Raúl Martínez, responsable de logística del club, mencionó que las primeras labores en cumplir, son: la construcción de los muros laterales para preservar los ambientes que se tiene debajo de las graderías y colocarlos en condiciones ya que estos serán los espacios a utilizarse para cumplir con las medidas de bioseguridad, argumentó que ya es hora de hacer uso de los mismos que estuvieron abandonados por más de dos años.

Los camarines debajo de las graderías necesitan ser refaccionados