Los alemanes despertaron este sábado entre asombro e incredulidad. ¿Había sido un sueño? Al abrir los diarios se dieron cuenta que no. El 2-8 del Bayern de Múnich al Barça de Messi fue tan real como el 7-1 de la Mannschaft a Brasil en las semifinales del Mundial de 2014. Aunque uno de los protagonistas que vivió ambas noches sobre el terreno de juego colocó la hazaña de Lisboa frente al cuadro “culé” un escalón por encima de la de Belo Horizonte hace seis años. «Ante Brasil no fuimos tan dominadores como hoy», dijo Thomas Müller nada más finalizar el encuentro.

Lionel Messi molesto por la eliminación de la Liga de Campeones

La prensa alemana se deshizo en elogios hacia el campeón de la Bundesliga y se burló del cuadro blaugrana. «Fue otro nivel, una destrucción, una humillación y una demonstración de fuerza», escribió Bild en su versión online, subrayando que se había atestiguado algo «histórico». En cuanto a la figura de Messi, cabe destacar la dureza con la que algún que otro histórico bávaro se dirigió a él. «Las opciones no eran del todo malas para él: tenía vacaciones al día siguiente y el entrenador que no quieren también estaba fuera», explicó el ex jugador del Bayern Mehmet Scholl.

Los jugadores actuales del rodillo alemán tampoco tuvieron compasión en sus declaraciones. Al ser preguntado si llegó a sentir pena por ver a Messi por los suelos, Leon Goretzka explicó ante las cámaras de Sky: «No me dolió, me divirtió». En cuanto a la importancia de la goleada, añadió: «Estamos eufóricos. Es algo muy especial». Su compañero de equipo y selección Joshua Kimmich coincidió con él: «Que le hayamos metido ocho al Barcelona es difícil de entender. Es increíble», dijo.

El partido finalizó 8-2 en favor de Bayern

El Bayern se clasificó para su duodécima semifinal de la Champions, solo el Real Madrid estuvo en una más. Cada vez que eliminó al Barcelona terminó ganando el título: levantó la UEFA en 1996 y la orejona en 2013. Ahora toca dar el paso a la finalísima contra el ganador del City-Lyon, pero en Alemania ya sueñan con una final entre Bayern y Leipzig. Sería la primera alemana desde 2013 (cuando el Bayern se impuso al Dortmund en Wembley).