La Juventus sigue empujando para hacerse con los servicios de Luis Suárez, que se ha convertido en la prioridad para su delantera. Andrea Pirlo quiere a un punta cuanto antes y el uruguayo ha superado a Edin Dzeko, que sigue siendo su alternativa, pero toca superar varios obstáculos para que la operación llegue a buen puerto.

Es muy probable que Luis Suárez vista la casaca de Juventus en esta temporada

El jugador está convencido y, con él, el director deportivo Paratici tiene un principio de acuerdo para un sueldo de 10 millones de euros netos, variables incluidas. La Vecchia Signora, sin embargo, desea que el “pistolero” llegue como agente libre y está esperando el desenlace de su negociación con el Barcelona, que quiere ahorrar los 15 millones netos de su ficha y se niega a concederle el importante finiquito que ha pedido.

De momento, el acuerdo está todavía lejos y el caso Messi, obviamente, ralentiza la cuestión. Queda otro tema, más importante de lo que se imaginaba: el pasaporte. Suárez todavía no es comunitario, a pesar de los orígenes italianos de su mujer.

Sin ese estatus, la Juve no puede ficharle porque en este mercado ya se hizo con los servicios del brasileño Arthur y del estadounidense McKennie. El uruguayo, para conseguirlo, debería pasar un examen de italiano en el consulado, y normalmente este proceso tarda al menos un mes en realizarse.